Cinco palabras sobre Multimedia
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Comienzo a escribir estas 793 palabras cuando faltan menos de 24 horas para que se cumplan 24 años del momento en que firmé un contrato con una empresa que se llamaba Graduado Multimedia a Distancia, S.L. A veces parece que fue ayer, a veces parece que fue hace una vida (y, si cuento los días que me quedan para la jubilación, ya puedo decir que el ahora grado de Multimedia, en sus múltiples encarnaciones, será siempre el apartado más extenso de mi vida laboral). Me perdí los tres primeros semestres, y un cachito del cuarto. Me da un pequeño ataque de vértigo al contar cuántos semestres he visto pasar desde entonces. Me entra un agotamiento extremo al pensar en el esfuerzo de levantar una titulación nueva. También una considerable satisfacción, debo confesar.
Gememedé
Rebusco en esa máquina de la memoria que es archive.org y encuentro, después de un rato, el plan de estudios de aquella época, escarbando entre lo que queda de la página web de entonces. gmmd.net. Sigo pensando en el grado de multimedia como el gememedé. Me asalta la curiosidad y busco si alguien ha registrado el dominio que abandonamos hace un tiempo. Sí, pero no lo usa. Queda poca web, pero muchos recuerdos. Y una traza de asignaturas. Programación: programas y sistemas de autor I. Comprensión física de los sistemas multimedia I y II. Comprensión matemática de los sistemas multimedia I y II. Sistemas acústicos y tratamiento del sonido y el habla. Realidad virtual. Las siete asignaturas (¡de siete créditos y medio!) que llevaba yo en aquel lejano 2001. Después vinieron unas cuantas más.
Personas
Me pregunto qué recordarán, qué aprendieron, los estudiantes que pasaron por esas asignaturas, y por todas las demás. Me pregunto dónde están. Algunos, muchos, de hecho, más cerca de la jubilación que yo. La UOC no era —sigue sin ser— una universidad convencional, y buena parte del mérito es de esos estudiantes, que en muy pocas ocasiones nos llegan recién salidos de secundaria. Estudiantes, por cierto, que lamentablemente “vemos” poco, aunque su presencia nunca esté demasiado lejana. Buscando un poco más, esta vez en Mosaic, recuerdo los proyectos de 2004, en el Fòrum de les Cultures. Cuánto teníamos, y tenemos, que aprender de nuestros estudiantes. Antes aún habíamos colaborado con Médicos Sin Fronteras, sobre las enfermedades olvidadas, para su parada en las fiestas de la Mercè de 2002. Suerte de los archivos de Mosaic.
Colegas. Laura, Ferran, Toni, Asun y Loles ya estaban allí. Y Alba. Un poco después llegaría Carlos. Si hago la lista de todos los que vendrían después, la cosa se alargará y, sobre todo, acabaré olvidándome de alguien. Tampoco haré la lista de los “consultores” (ahora les llamamos profesores colaboradores) con los que he tenido el lujo de colaborar. Gracias por estar ahí.
Cambio
Sigo con mi ejercicio de mirar atrás e intentar hacer resumen. Y solo aprecio una constante: el cambio. ¿Habrá habido un día “sin novedad en el frente” en el gememedé? Es posible. Pero, ahora mismo, no recuerdo ninguno. El gememedé es tecnología y creatividad, y su estado natural no podía ser otro que el cambio continuo. El gememedé nació cuando la multimedia era el CD ROM y sus infinitos 650 megas. Nació cuando la interactividad era, básicamente, que un clic disparara una animación, tal vez un vídeo. Nació cuando los ordenadores tardaban cinco minutos en hacer lo que hoy apenas les cuesta un segundo. Ya existía una cosa llamada Flash, de una compañía llamada Macromedia. Desde 1996, de hecho. Pero éramos pocos los que vivíamos internet a los prodigiosos 256 kilobits del ADSL que apenas había llegado a nuestras vidas, y la multimedia a través del módem llegaba gota a gota. Supongo que algunos imaginaban lo que estaba por venir. Yo no. Supongo que algunos imaginan hoy lo que llegará dentro de veinticinco años más. Yo sigo aquí como mero testigo anonadado.
Web
Y cierro, que me quedo sin espacio, con esa web. Que ya llevaba años ahí cuando nació el gememedé. Hasta teníamos “aplicaciones web”. Pero nuestra revolución no llegaría hasta 2004 (¿alguien recuerda la vida antes de AJAX y GMail?). Nuestra primera asignatura de HTML y CSS no aterrizó hasta principios de 2010, de la mano del primer grado de Multimedia oficial. Ya enseñábamos algo de HTML y CSS antes, pero no teníamos asignatura. Íbamos tarde, sí, pero también muy por delante del resto del sistema universitario.
Hoy lo mío es uno de los nietos de aquel primigenio Graduado multimedia a distancia. Hace ya unos años que tengo el lujo de ser el director académico de nuestro máster de Desarrollo de sitos y aplicaciones web. No habría sido posible sin aquel primer gememedé. Sirva de cierre mi más profundo agradecimiento a los locos que lo imaginaron.


