Fue fundamental saber aprovechar todas las oportunidades
Mi conocimiento del Graduado en Multimedia fue en septiembre de 2001. Acababa de incorporarme a la UOC como director de los Estudios de Informática. Había un grupo de profesores que habían desarrollado, conjuntamente con la UPC, un título propio (no oficial) centrado en conocimientos tecnológicos y funcionales que cubrían un amplio espectro de competencias multimedia. Lo encontré absolutamente innovador, nuevo y fresco, incluso visionario. No era una titulación estrictamente tecnológica ni una simple recopilación de recetas para comunicadores avanzados. Era una buena síntesis de conocimientos. El nombre era el concepto: Multimedia. Vi enseguida que era un campo con futuro para la formación de profesionales cualificados que serían cada vez más necesarios.
Había dos problemas.
El primero era la duración de la titulación. Para cubrir bien el extenso ámbito multimedia eran unos estudios largos, como una titulación oficial. En títulos no oficiales, en España más de un curso anual es una eternidad. Reducir la duración era imposible sin perder calidad, cobertura de temas y ambición. Para añadir más complejidad, hay que decir que una titulación propia no está subvencionada por el Estado y eso hace que sea, comparativamente con las oficiales, cara para los estudiantes.
Segundo problema. Ante las dificultades, la UPC había decidido retirarse. ¿Podía la UOC asumir sola el diseño, la docencia y la investigación?
Para continuar teníamos que solucionarlos. Eran dos problemas conceptuales que no permitían soluciones improvisadas. Con el equipo de los Estudios hicimos una reflexión estratégica. Cambiamos la pregunta. La nueva pregunta fue: ¿queremos cubrir todas las áreas en tecnologías de la información? La respuesta fue afirmativa. Siguiente pregunta: ¿el ámbito multimedia tiene unas características específicas? Volvimos a responder afirmativamente. Conclusión: la UOC debe ampliar su oferta. Además de Informática, debe ofrecer grados oficiales en Telecomunicaciones y en Multimedia. Quizás, en otro país con un sistema universitario diferente se podrían pensar otras soluciones. Quizás ahora, en 2025, estas tres titulaciones ya no cubren todas las necesidades. Pero pienso que, en 2001, fue la única decisión acertada.
Y así empezamos un trabajo largo y sistemático, apasionante y divertido, bajo esta guía. Fueron años de trabajo. Convencer a todos los que había que convencer, tanto dentro como fuera de la universidad, fue la primera tarea. Después diseñamos unos planes de estudios rompecabezas, con partes comunes para las tres titulaciones y partes específicas, incrementando, al mismo tiempo, la plantilla académica. Grandes y pequeñas, pero ninguna de ellas torpedeó el proyecto. Vosotros, los jóvenes, aprovecharéis todavía mejor las próximas oportunidades.


