Recuerdo la típica pregunta de “¿y eso de un título universitario de Multimedia, qué es?
Hablar de mi experiencia en el ámbito Multimedia me lleva a recordar cómo empecé en la UOC. Mis inicios en esta universidad fueron como “consultor” (ahora lo llamamos PDC) de una asignatura que se llamaba Multimedia y comunicación, que se impartía en casi todas las carreras de la UOC. Es curioso, porque lo que recuerdo de aquella asignatura es que era más de comunicación que de Multimedia. Pero de ahí al Grado en Multimedia a Distancia solo hubo un paso —eso sí, un paso muy grande.
En sus inicios, el Grado en Multimedia a Distancia (GMMD, o el gememedé, o simplemente el grado) tenía un equipo pequeño, muy cohesionado y muy ilusionado; personas de diferentes áreas de conocimiento trabajábamos juntas para sacar adelante un proyecto innovador que nos motivaba hasta el punto de dedicarle más horas de las que tocaban. Diría que aquel equipo creó un ámbito a partir de una palabra y un concepto que ya existían, pero que no tenían una delimitación, o incluso un significado suficientemente claro.
Recuerdo la típica pregunta de “¿y eso de un título universitario de Multimedia, qué es?”, y mis esfuerzos por sintetizar todo lo que ofrecíamos en el grado. Era curioso ver la cara de la gente cuando le decías que eras profesor de un grado de Multimedia, y su gesto de comprensión a medida que ibas explicando en qué consistía.
En el momento de escribir este texto, han pasado casi 24 años desde que me incorporé al equipo del Grado en Multimedia a Distancia. El grado de Multimedia de la UOC ha cambiado (y ha dado muchas vueltas) para adaptarse a las normativas, a los avances tecnológicos y a las necesidades de la industria y del estudiantado. Sin embargo, el equipo —ahora mucho más grande— sigue siendo excelente, la motivación se mantiene alta y, a día de hoy, ya nadie pregunta qué es un título de Multimedia.
Pero lo más interesante de estos 25 años del Multimedia en la UOC es todo lo que ha nacido bajo su paraguas: los grados de Diseño y Artes nacieron de la mano del profesorado del grado de Multimedia, y proyectos como Folio o CodeLab se crearon para dar respuesta a necesidades docentes de estos estudios universitarios. Y no hace falta decir nada de los diversos másteres oficiales que también han surgido a partir de las necesidades detectadas en lo que, desde hace tiempo, es el ámbito Multimedia. O de los cada vez más numerosos eventos organizados desde este ámbito, que son una muestra de su valor y de la calidad y el compromiso de todo el equipo que lo conforma actualmente.
Y aún no hemos hablado del Mosaic, que también está a punto de cumplir 24 años desde su primer número.
El camino que se inició con el grado en Multimedia a distancia ha creado un ámbito en el que han colaborado miles de personas: estudiantes, profesorado colaborador, colaboradores y editores de Mosaic, y personal, tanto docente como de gestión, de la propia universidad. Un trabajo en equipo que ha demostrado su relevancia e impacto social.


