Más de media vida…
…trabajando para mantener viva y consolidar una idea disruptiva de Gabriel Ferraté: la creación de una titulación en Multimedia coincidiendo con la burbuja puntocom, un período de crecimiento de las empresas dedicadas a los servicios y contenidos web en Internet.
Todo empieza con el Graduado Multimedia a distancia, una apuesta innovadora inexistente en el mundo universitario para dar respuesta formativa a una demanda creciente de profesionales.
Al frente, con Ferran Giménez, implementamos un título propio de multimedia, el GMMD. De aquellos inicios me quedo con las jornadas maratonianas, las idas a la gasolinera a las ocho de la tarde y el té como bebida en nuestro despacho. Fotocopiar las pruebas de evaluación, llevarlas con carrito a la UPC y los cruasanes de Badalona.
Incorporamos los Círculos de Calidad, evaluamos a nuestros estudiantes a través del Control Práctico que dará paso a las Pruebas de Validación para llegar a las actuales Pruebas de Síntesis. Pasamos de Tibidabo, al World Trade Center y finalmente al 22 Arroba.
En paralelo (palabra muy dicha durante muchos años) diseñamos un posgrado y un máster propio y ofrecemos a los estudiantes Talleres y Seminarios para ofrecer una oferta formativa actualizada durante todo el año. Ponemos en marcha la revista Mosaic, un escaparate para los trabajos de nuestros estudiantes y un altavoz para los profesionales del ámbito multimedia.
El esperado título oficial llega diez años más tarde. A partir de 2009 el título se ofrece en catalán y castellano y a precio público. En el año 2014 tomo el relevo en la dirección del grado. En estos diez años hemos diseñado e implementado dos planes de estudios y una Modifica. Años llenos de aciertos, errores y aprendizajes. De ilusiones y de quebraderos de cabeza.
…y todo esto compartido con un equipo de personas excepcionales: somos más que compañeros. Somos amigos con quienes hemos compartido buenos momentos y no tan buenos. Entre tanto, nos hemos casado, nos hemos separado, hemos vivido los nacimientos y adopciones de nuestros hijos, la graduación de algunos de ellos, hemos compartido caminatas, calçotadas y muchas comidas. Lamentablemente también nos hemos acompañado en los momentos más duros, las pérdidas de personas queridas.
Trabajamos por una oferta formativa interdisciplinar que se nutre de diferentes disciplinas, formada por personas provenientes de distintos ámbitos del conocimiento, que hablamos lenguajes distintos y lo abordamos desde diferentes perspectivas. Aquí reside el éxito de estos 25 años.
No somos conscientes de las miles de personas a quienes hemos ayudado a hacer realidad su sueño y hemos transformado sus vidas.
Por último, destacar la generosidad que hemos tenido todas y todos, anteponiendo el proyecto multimedia a la carrera personal. Todo llega, y poco a poco nos hemos ido doctorando.
Quiero acabar dando las gracias a Ferran Giménez por darme la oportunidad de poder trabajar juntos durante 25 años, a Josep Prieto por darme la confianza de dirigir el grado de multimedia mientras Ferran acababa de escribir la tesis doctoral, y a Dani Riera por su apoyo incondicional durante estos últimos años.
¡Larga vida al multimedia!


